Buscar
  • Harim Montiel

"Vivamos los cambios, dejemos el miedo y corramos para vivir." Harim Montiel


Hay momentos en la vida que concluyen y lo importante de ellos es el aprendizaje otorgado, lo que tenían que brindarnos, hay que entender que por más que queramos aferrarnos a que una etapa no termine, debemos entender que la vida es cambio constante, que nada permanece estático, todo está siempre en movimiento, que nada es para siempre, nos guste o no...


Se acabó una relación, ya no vives más en esa casa, debes irte de ciudad, te despidieron de tu trabajo... Ese negocio por el que tanto te has esmerado ya no funciona, tus hijos han crecido y se van de casa? etc., etc.


Puedes ocupar tu presente pensando en el porque, como un disco rayado pensando una y otra vez en por qué tiene que ser así, que si hubieras hecho esto, o aquello, etc. Al final el desgaste mental, físico y emocional pueden agotarte hasta enfermarte, recuerda que todo tiene un tiempo, nada es eterno...


Con base en lo anterior les compartiré una breve reseña de la historia de alguien, que puede ser cualquiera, en donde la vida le enseñó que los planes son tan sólo la base donde la vida hace lo que quiere.


La historia trata de un idealista, graduado y con una visión clara de sus planes, familia, trabajo, desarrollo…bienestar.


Siendo hiperactivo en su vida adulta logró entrar después de muchos meses a una empresa en una plaza de chofer, la cual agradeció porque le estaban dando la oportunidad de demostrar lo que podía hacer. Al mismo tiempo conoció a su esposa con la cual tuvo un hermoso hijo.


El tiempo pasó y todo parecía un sueño, las metas se cumplían, la felicidad era la principal premisa, recibió varias promociones laborales, hacía viajes en familia, empezaban a tener una economía estable, visión de otro hijo…


¿Pero nadie sabe lo que le espera en el futuro, verdad?


Pasaron los años y después de 17 años todo se perdió, la relación se terminó, los cambios estructurales de la empresa ya no permitieron que continuara con su carrera en la misma y después de todo hay que iniciar nuevamente de cero una vida, en donde ya no hay vuelta atrás.


Se podría decir que duro final, pero también se podría ver como lo bueno que dejó: fueron grandes años de vida, en donde de una hermosa relación nació niño hermoso que hoy es la más grande motivación, se aprendió lo que se tenía que aprender en la empresa y es hora de volar y sobre todo sin importar la incertidumbre económica y existencial, se entendió que el miedo no debe ser la barrera para avanzar.


Así que vivamos los cambios, dejemos el miedo y corramos para vivir.


Harim Montiel

www.harimmontiel.com

9 vistas

©2018 by Harim Montiel. Proudly created with Wix.com